martes, 4 de marzo de 2008

DIA 3



Hoy nos hemos despertado con un salto mortal, con ganas de ver la zona gay, nuestra favorita. Hemos decidido comprarnos el almuerzo en un 24 h; lo más parecido a un supermercado que hay por aqui, y nos han vuelto a estafar. Aqui el papeo vale un paston, que cabrones. La gente aqui no se como se lo hace para cocinar, no hay ni un puto colmado, una tienda de paquistanies, una carniceria, panaderia... no hay nada. El único sitio donde se puede comprar carne cruda es en Chinatown.
Con nuestros batidos de chocolate hemos recorrido las galerias de la zona viendo Dalís, Picassos, Dubuffets, Miros y keith harings pero todos eran reproducciones y estaban repes de una galería a la otra. Esos cabrones se forraron en su día vendiendo serigrafias, como puede ser posible? Es como si los posters de peliculas, de los simpsons y de bob marley del carrefour te valieran 20000 dolares.




El tramvia se ha estropeado a medio camino y no me extraña porque el conductor; que era Jackie Chan en persona, iba conduciendo como un energumeno. Nos ha dejado en medio de un barrio chungarra y nos hemos tenido que refugiar en Al's comic para que no no desvalijaran. Cuando ha pasado la tempesta hemos caminado hasta Castro, el barrio marica de San Francisco. Aqui se lo toman en serio a la hora de montar un getho. Carteles de anuncios, tiendas, locales, videoclubs, papeleras, banderas, personas, animales... todos gays, que tios!

Un par de manzanas más alante comienza la misión, el barrio mexicano. A mi parecer el más molón. Tiene muchos graffiti, murales, tiendas de gangsters, etc. Además es el barrio más antiguo de SF., allí está la misión Dolores fundada por Fra Juniper Serra y bajo ella descansan los cuerpos de los indigenas que vivian en la zona.






Esto es una tienda de gangsters, en la puerta habian Pimps autenticos con sus chicas pero daban mucho miedo como para inmortalizarlos. Además un tipo muy duro de un coche casi me pela por hacerlo y ya me corte un poco las siguientes horas.

El Eric y la Mercè haciendose pasar por vecinos de la Misión.

Llevar las ruedas sucias en SF es como ir cagao por la calle. Hay que reconocer que tiene su merito. Y de bajar el coche nada, cuanto más alta la suspensión mejor.








San francisco desperto mi vena más consumista y sólo dos dias me bastaron para saber que tenia que hacerme con la chaqueta negrata de colorines. Lo malo es que valian un pastón y además soy demasiado tirillas como para vestir una Small americana. Mierda!


La tipa de la pizzeria le da el vaso vacio a la Mercè y la Mercè le dice:
- Olle que pasa que está vacio!
- Si quieres te lo lleno yo, sabes... - le contesta la pizzera de mala gana.
Y resulta que la bebida es sef-service. Hay gente muy imbecil que se pide el vaso ultragrande, para no moverse de la mesa y perder algún kilito, con lo facil que es ir a los grifos cuatro veces. Es algo que no entiendo.

1 comentario:

LIMOW dijo...

muy bueno ibie, te seguimos! :D

abrazos